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Ready Player One // Opinión Libro

by on 05/04/2018
 

En el 2011 Ernest Cline publicó su primer libro ‘Ready Player One’ y dentro de unas semanas estrenará la adaptación cinematográfica de este texto, es por eso que decidí leer este libro antes de ver la película de Spielberg y a continuación les diré mi opinión del libro. 

Ready Player One nos ubica en el año 2045, en un mundo casi destruido por las guerras y la escasez de energía, pero en esta realidad existe un lugar llamado OASIS, un espacio virtual al que todos pueden conectarse y vivir una vida completamente distinta a la suya. Un día el creador de este lugar, James Halliday, muere y en su testamento declara que quien encuentre primero un “Easter Egg” que escondió en el OASIS será el heredero de su fortuna.  Así empieza esta historia donde seguiremos a Wade Watts, un jóven que busca encontrar este “easter egg” para escapar de la pobreza y la realidad que lo rodea.

Probablemente para este momento muchos ya vieron el trailer de la película y se pueden hacer una idea de cómo es el libro (para quienes no lo hayan visto aquí les dejo el trailer), y tal vez recuerden que en un inicio este texto fue celebrado y bien recibido por la comunidad geek, lo cual probablemente es la razón de por qué tendremos una adaptación cinematográfica, pero ahora, 7 años después de haber sido publicado, este libro nos presenta una realidad diferente y más que una fantasía, se puede ver como un reflejo de todos los comportamientos y actitudes tóxicas que existen en esta comunidad.

Primero mencionaré algunos de los aspectos que disfruté del libro, pero no son muchos así que no esperen  encontrar aquí la opinión de un fan que valide sus ideas sobre el libro. Ready Player One es un libro que podría describir como entretenido, si quieren leer algo rápido y que no sea demandante para el lector este libro es una buena opción. En momentos RPO es bastante divertido y si aprecian la cultura pop de los años 80s y 90s seguro se divertirán mucho por todas las referencias y alusiones que hace el autor a la música, películas, series y juegos de esa época. Debo admitir que en una parte del libro donde hacen una mención de una aventura de D&D sentí la emoción de ver algo que me gusta reflejado y apreciado por toda una comunidad que “entiende” y comparte lo importante que eso es para mi. Y nada más.

Ahora todo lo demás. Sé que muchas personas consumen entretenimiento para escapar de su realidad, para no tener que pensar en sus problemas por un rato (al igual que los personajes del libro) y también he leído muchos comentarios en internet donde la gente dice que para disfrutar de algo “tienes que apagar tu cerebro” o que “no debes de tomártelo tan en serio” pero yo considero que el entretenimiento se puede, y debe, consumir con una visión crítica, lo cual tampoco significa que no pueda disfrutar de cualquier tipo de contenido. sólo que hay que estar conscientes de lo que consumimos y en lo que invertimos nuestro tiempo. Por eso no puedo aceptar este libro como entretenimiento puro porque contiene muchas actitudes y comportamientos que delatan un privilegio que jamás ha sido retado. 

RPO celebra todo lo que ha contribuido a crear un ambiente tóxico y hostil en la comunidad geek, nos presenta un mundo donde sus habitantes están obsesionados con el entretenimiento y la nostalgia, donde el valor del individuo yace en la cantidad de contenido que ha consumido y memorizado, donde la identidad de las personas está definida por cuánto tiempo de su vida le han dedicado a “estudiar” toda la cultura pop de los 80s y 90s. No da ningún valor a la madurez emocional o intelectual, sino que pone en un pedestal la obsesión por la nostalgia y nunca intenta retar al lector para que se pregunte si ese  mundo está tan mal por culpa de su indiferencia.

Uno de los aspectos que más me molestó de este libro es su personaje principal, Wade es una persona que siente que merece todo por lo que ha invertido en “estudiar” la cultura pop, él piensa que merece la atención y el amor de Art3mis por todo lo que hace por ella y que al igual que el “easter egg”, ella también es un trofeo por conseguir. El personaje Art3mis es más complejo, interesante e inteligente que Wade pero su función en la historia se reduce a ser su interés amoroso y se convierte en una herramienta para hacer que nuestro héroe decida hacer “lo correcto”.

Incluso en este mundo donde todos pueden crear una personalidad virtual a su gusto y conveniencia nos encontramos con que Wade está obsesionado en saber cómo luce ella en el mundo real, hay momentos donde él mismo dice que no le importa cómo se vea en la realidad sino que lo que le importa es su mente, pero aún así momentos antes de que él la vea en persona le pregunta a un amigo que cómo luce y cuando al fin la conoce por primera vez le dice que quiere pasar el resto de su vida con ella, aún cuando ella lo mantuvo bloqueado gran parte del libro. Pero cuando nuestro héroe triunfa y al fin se encuentran por supuesto que ella tiene que responderle con su amor, porque él se lo ha ganado. Y esta es una de las grandes mentiras que nos ha vendido el entretenimiento, que el amor puede ser unilateral y que las mujeres son un premio que “merecemos” por haber sido tan considerados y tan buenas personas. 

Además este libro tiene mucho potencial desperdiciado, nos encontramos en un mundo donde la gente puede ser quien quiera en el OASIS, donde la identidad de género y identidad sexual ya no tendrían que ser relevantes porque cada quién decide cómo ser y cómo presentarse, pero aún así nos encontramos ante los mismos comportamientos y actitudes actuales de cómo reacciona mucha gente ante personas que retan su entendimiento binario del género. Wade le insiste a Art3mis que le diga si en la realidad ella es mujer porque no le gustaría haberse enamorado de un hombre con sobrepeso que vive en el sótano de su mamá. Y anteriormente le dijo que él está enamorado de ella y que lo que le importa es su inteligencia y personalidad. También podría haber hecho una crítica a la forma en que consumimos y reproducimos contenido actualmente, nos podría haber invitado a reflexionar sobre la cantidad de tiempo que invertimos viendo películas y televisión, pero tampoco hay un intento de hacer esto. 

Recientemente escuché un podcast de BitchMedia llamado Faking It donde hablan sobre cómo parece que en las comunidades geek parece que quienes son nuevos y quieren involucrarse deben de pasar cierto examen arbitrario para saber si son “nerds de verdad” y RPO comparte esa visión, sus personajes tienen que completar un “rite of passage” donde deben demostrar que de verdad son fans y no consumidores casuales del entretenimiento. Este resguardo de la cultura geek sobre quienes son merecedores y quienes no lo son de hacerse llamar geeks esta más dirigida a las mujeres, lo cual pueden ver en cualquier canal de YouTube donde una mujer hable de cosas nerds donde habrá cientos de personas retando la autoridad de la mujer que está hablando porque, obviamente, ella sabe menos que ellos y sólo lo hace para llamar la atención. Por todo este tipo de actitudes y posturas los invito a reflexionar más sobre el sub texto de RPO, sí es un libro que puede ser entretenido de leer pero también es un reflejo de la ideología de una generación que ha devotado su identidad al consumo de cultura pop y que cree merece una recompensa por ello.

Finalmente quiero mencionar que este libro no es terriblemente ofensivo, es un producto más de entretenimiento que busca capitalizar en la nostalgia de la gente, pero lo que sí es es una visión de cómo consume e interpreta el entretenimiento y cultura pop una persona que nunca ha retado su propio privilegio. La historia de Wade es una historia a la que el autor le gustaría vivir, donde todo gira a su alrededor y él se convierte en un héroe, donde su obsesión por consumir cultura pop es recompensada y valorada por la sociedad y las personas que lo rodean, por eso esta historia ha resonado tanto con la gente, vivimos en un momento donde todo lo que evoque a nuestra infancia y a lo que recordamos con cariño se ha vuelto a comercializar, por eso debemos ser críticos con lo que consumimos y saber que podemos exigir más de quienes nos venden este contenido.