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Reseña Batman v Superman: Dawn of Justice (con spoilers)

by on 26/03/2016
 

Este fin de semana es uno muy importante no solo para fanáticos de los cómics y los superhéroes, sino para el cine que se inspira en ellos. El estreno de Batman v Superman: Dawn of Justice, dirigida por Zack Snyder, no solo supone el histórico encuentro en la pantalla de los dos icónicos personajes, es también la apuesta de Warner Bros. Pictures por formalizar su DC Extended Universe tras un inicio más o menos aceptado por el público con Man of Steel de 2013.

El resultado no es una película tan sólida como muchos quisieran. Desde su concepción como secuela de Man of Steel, y teniendo Ben Affleck y Gal Gadot en dos papeles cruciales, fans y críticos por igual manifestaron su preocupación desde antes de que la película fuera filmada. El Batman de Affleck y la Wonder Woman de Gadot son, de hecho, dos de los puntos fuertes en una película que sí, tiene aciertos, pero que también tiene muchos problemas de guión y (sí) de dirección provocados en parte por la naturaleza de su subtítulo. Ésta es una película que pretende ser tanto Batman v Superman como Dawn of Justice, y por la ambición de ejecutar bien ambas cosas, no lo logró del todo con ninguna.

Para entender esos problemas necesitamos algo de contexto primero. Tengan en cuenta que, a partir de este momento, esta reseña tendrá spoilers de la película.

 batman v superman

El problema de la persecución

Prácticamente desde que existen los superhéroes, sus seguidores han querido verlos en acción de una forma u otra en pantalla. Con el avance de la tecnología comenzó a ser posible llevarlos del papel al cine de manera cada vez más fiel. Si las películas de Spider-Man, X-Men y The Dark Knight Trilogy de Christopher Nolan descubrieron una mina de oro en potencia, fue Marvel Studios quien comenzó a cavar en 2008.

El boom del cine de superhéroes comenzó hace casi ocho años, y esa es la primera piedra en el zapato de Warner Bros. Pictures: están jugando a las atrapadas, en lugar de construir su propio universo de manera más pausada y calculada. Funciona para ahorrar tiempo, pero a costa de confundir a un público que no necesariamente tiene el contexto de que Flash es interpretado por Ezra Miller, o que probablemente no sabe quién es Darkseid ni qué tiene que ver con Batman o Superman.

Lo cual no quiere decir que Warner Bros. deba hacer las cosas de la misma manera que Marvel Studios. Ni se trata de una discusión más sobre quién es mejor, si Marvel o DC (porque además, somos humanos capaces de ser fans de ambos, así que ignoremos esa cuestión). Lo que sí es razonable decir es que Batman v Superman pudo ser mucho mejor película si hubiera sido solo lo que dice su título, y no tantas cosas a la vez.

¿Man of Steel 2, Dawn of Justice (League), o The Death of Superman?

Ni Batman ni Superman son ajenos a ser el antagonista del otro. Snyder mismo ha señalado hasta el cansancio cómo esta cinta toma mucha inspiración de The Dark Knight Returns de Frank Miller, que enfrenta a ambos personajes por sus muy contrastantes diferencias ideológicas, luego de años de trabajar juntos.

En Batman v Superman los personajes aún no se conocen, y la confrontación no es de naturaleza ideológica: Bruce Wayne, ante el peligro de tener a un dios cuasi todopoderoso en la Tierra, emprende una lucha para detenerlo a cualquier costa, lo que lo pone en conflicto con Lex Luthor al robarle kryptonita para fabricar armas que puedan dañar a Superman.

Dicho así, podría argumentarse que se trata de una historia de Batman con antagonista y giros argumentales del mundo de Superman, que por un lado puede ser refrescante después de ver al Caballero de la noche siempre confinado a Gotahm en sus películas, pero que no deja de sentirse extraño para lo que es técnicamente su reboot. Lo que sí merece mención honorífica y aplausos es que Chris Terrio y David S. Goyer hayan tomado el controversial final de Man of Steel para darle la vuelta, y usarlo a su favor como catalizador del conflicto central.

Hablando de Man of Steel, lo que pudo ser una secuela con una evolución natural para Clark Kent, resultó siendo muy poco de ello. El reboot de Superman de 2013, a pesar de sus fallas, tenía planteamientos muy interesantes a través de su simbolismo cristiano, preguntas sobre el lugar de la raza humana en el universo, o cuestionamientos éticos y morales, tanto por parte del mundo como de Clark Kent, surgidos por el hecho de tener a un dios viviendo entre los hombres.

Batman v Superman pretende continuar con ese tono serio, hace preguntas muy superficialmente sobre el rol de un ser así en un mundo democrático, y luego las arroja por la ventana en favor de un conflicto forzado con el Caballero de la noche. Forzado, además, con una lógica poco entendible por parte de Lex Luthor, que extrañamente pasa más tiempo en pantalla con Bruce Wayne que con su archienemigo. Esta versión de Luthor, a pesar de los mejores esfuerzos de Jesse Eisenberg, parece caricaturizada, reducida a una criatura que le gusta ser mala porque sí, lejos de ser uno de los villanos más inteligentes, calculadores e importantes de DC Comics. Más que ser un oponente interesante con objetivos sólidos, solo está presente para forzar el enfrentamiento entre Batman y Superman a través del secuestro de Martha Kent, al tiempo que crea a Doomsday a partir del cadáver de Zod.

En efecto, la inclusión de Doomsday en la película es uno de los problemas más grandes desde el punto de vista narrativo (omitamos las diferencias con el cómic sobre su origen, que seguro enojaron a más de un fan). En resumen, sale de la nada y desplaza a Lex Luthor como villano principal, desplaza el conflicto titular de la película como un pretexto para unir a los dos personajes, y mata a Superman en apenas su segunda película en la nueva franquicia. ¿Era realmente necesario recurrir a Doomsday a estas alturas? ¿Una historia como The Death of Superman no merecería una película entera dedicada a ella? Y no comencemos a preguntarnos cuál era el inteligente plan de Lex Luthor para la criatura: ¿qué hubiera pasado con la Tierra si Doomsday hubiera sobrevivido a su encuentro con la Trinidad, o si Superman hubiera muerto a manos de Batman en primer lugar?

Aún más, la película pretende ser el precursor para Justice League, y asume que su audiencia tiene ese contexto. Quienes no sean fans de los cómics (y no, las películas no son hechas solo para los fans de los cómics: precisamente las hacen para llegar a otro público) seguramente se sentirán confundidos por la repentina aparición de Flash en la Baticueva, se preguntarán qué diablos fue la visión de Batman (no podemos culpar a nadie por no saber quién es Darkseid), o por qué Lex Luthor tiene información sobre meta humanos que bien podían llevar décadas viviendo en ese mundo o haber aparecido un día antes.

Es particularmente en este sentido donde la película falla como preludio al equipo de superhéroes: Flash, Aquaman y Cyborg hacen breves cameos que, aunque visualmente muy bien logrados, se sienten insertados con calzador. La batalla final es un pretexto para unir a la Trinidad tras un conflicto forzado entre Batman y Superman, a su vez resuelto de forma boba por la sola mención de Martha Kent o Martha Wayne. Y al final, ni siquiera se da el “origen de la justicia” titular: Diana Prince no confía en Bruce Wayne como para aliarse con él. Nada que se parezca a la Liga de la Justicia aparece al llegar los créditos.

Cuando funciona, lo hace muy bien

A pesar de sus problemas, Batman v Superman tiene cosas muy positivas, sobre todo para los fans del impreso. Gracias a su estilo estético y a créditos como Watchmen, 300, y Man of Steel misma, Zack Snyder es el hombre perfecto para el trabajo si se trata de llevar paneles del cómic a la vida de la manera más fiel posible. Por poner un ejemplo, la secuencia de créditos iniciales no es ni más ni menos que un deleite visual, sobre todo si eres ávido seguidor de Frank Miller y The Dark Knight Returns (solamente diré: miren el collar de Martha Wayne). Además, al menos en esta ocasión, no se percibe un abuso de la cámara lenta que sí hay en otras obras de Snyder, alcanzando un excelente balance para dar ese look de cómic a la película.

Este panel de The Dark Knight Returns es reproducido casi cuadro por cuadro.

A pesar de las preocupaciones iniciales, Ben Affleck logra un excelente Batman. Decir que es la versión “más apegada a los cómics” puede significar cualquier cosa, pero lo que es cierto es que ésta es la más brutal hasta la fecha, evidentemente inspirada (de nuevo) por el trabajo de Frank Miller tanto en la personalidad cansada y cínica, como en la agresividad en los combates (por decirlo de alguna manera, “Batfleck” es el tipo de Batman que no habría sido derrotado por el Bane de The Dark Knight Rises). Es una lástima que el guión le dé muy poco tiempo hacia el final para lucirse en el aspecto físico, pues casi todas sus escenas de acción son con ayuda de alguna máquina, y tras la aparición de Doomsday le queda muy poco por hacer.

Sin embargo (y es un GRAN sin embargo), quienes tuvieron problemas con el desenlace de Man of Steel, definitivamente lo tendrán con este Batman que arrojó su regla de no matar por la ventana.

Gal Gadot tiene muy poco tiempo en pantalla como Diana Prince/Wonder Woman, pero entre la coquetería con Bruce Wayne o su disfrute en la batalla final, es una de las intérpretes que más cómoda luce en la película. Su intervención contra Doomsday deja claro que Gadot tiene el potencial físico y de carácter para imprimir la fiereza que requiere el personaje, pero habrá que esperar a 2017 para ver ese potencial desarrollado en Wonder Woman (respecto a las críticas de que la intérprete es “muy delgada”: tomen en cuenta que tener el físico de un superhéroe o superheroína es prácticamente imposible).

En general, Batman v Superman cumple con creces en el departamento visual, al ser un gran espectáculo de la acción más brutal vista en una película de cualquiera de los dos personajes titulares. El único “pero” quizá sea que, hacia el final, es un poco fácil perderse en la acción por el exceso.

DETALLES
 
Lo bueno

+ La versión más brutal de Batman en pantalla a la fecha.
+ Con poco tiempo en pantalla, Gal Gadot hace una muy buena Wonder Woman/Diana Prince.
+ El estilo de Snyder para traducir cómics al cine luce espectacular. Los fans quedarán complacidos por las referencias visuales al universo DC.
+ Hay que admitirlo: la Trinidad en pantalla luce increíble.

Lo malo

- La trama es, en resumen, un lío.
- Pretende ser secuela de Man of Steel, reboot de Batman, preludio a Wonder Woman y Justice League, y se hace un revoltijo con todo.
- Lex Luthor es caricaturizado, "malo por ser malo". Su rol en la película tiene poca lógica.
- El conflicto central es forzado por Luthor, y resuelto de forma boba en favor de un problema mayor pobremente justificado.

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Conclusión
 

Batman v Superman: Dawn of Justice es una película que, en papel, es sinónimo de oportunidad desaprovechada. Es un intento de Warner Bros. por incluir el equivalente a ocho años de películas en una sola para establecer su universo cinematográfico en dos horas y media, a costa de una historia que, bien delineada y limitada a sus dos personajes titulares, pudo funcionar de maravilla. La marca visual Snyder dejará muy complacidos a los fans, con muchos guiños y hasta paneles extraídos de décadas enteras de cómics para ser replicados con exactitud en la pantalla grande.