Television
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Stranger Things: una brillante carta de amor a los 80

by on 25/07/2016
 

Si son usuarios de Netflix, por lo menos habrán leído o escuchado sobre Stranger Things. Estrenada apenas este 15 de julio, esta producción original de la plataforma está en boca de todos por múltiples razones, desde sus incontables referencias a la cultura geek, la forma en que logra emular la atmósfera de series y películas ochenteras de misterio y horror, y lo más importante: la calidad con que su historia está escrita. Esta creación de los Hermanos Duffer (Hidden, 2015) se convertirá fácilmente en una de las mejores series del año.

La historia de la serie, si aún no conocen nada sobre ella, sucede en 1983 en Indiana, Estados Unidos. Tras la repentina desaparición de un niño llamado Will Byers (Noah Schnapp) y la misteriosa llegada de una niña con telequinesis (Millie Bobby Brown), se desencadenan una serie de eventos inexplicables en el pequeño pueblo de Hawkins. Los amigos y la madre de Will, Joyce (Winona Ryder), se ven envueltos en las circunstancias al intentar resolver la incógnita tras su desaparición para traerlo de vuelta a casa.

La popularidad de Stranger Things se ha disparado a tan poco tiempo de su estreno por diversos motivos. Uno de ellos es que quienes hayan crecido entre los últimos años de los 70 y los primeros de los 90 (o gusten de la cultura popular de esos años), encontrarán en esta serie una cápsula del tiempo de la época, pues está filmada, editada y musicalizada de forma que de inmediato evoca a producciones desde The Twilight Zone a las películas de horror de John Carpenter.

 

Los fans de la cultura geek también podrán gozar del festín con decenas de referencias verbales y visuales que la serie hace a filmes como Star Wars o The Evil Dead, o a la fantasía a través de El Señor de los AnillosCalabozos y Dragones, inspirándose en este último en más de una ocasión para crear varios recursos narrativos. Sin embargo, el cine y la televisión de los años 80 hacen mucho más por esta serie que sólo contribuir con meros guiños superficiales.

Ellen Ripley, Alien³ (1992). "Eleven", Stranger Things (2016).

Ellen Ripley, Alien³ (1992). “Eleven”, Stranger Things (2016).

Stranger Things casi podría describirse como una gloriosa amalgama de las mejores cosas que dejó la década de los 80. Temática, argumental y estéticamente hablando, la serie toma elementos de historias de Stephen King como CarrieFirestarterThe MistStand by me, y los pone en una licuadora junto a E.T.Encuentros cercanos del tercer tipo, y por momentos hasta Tiburón de Steven Spielberg. Si se añade a la receta un poco de la dinámica de personajes vista en Los Goonies, más la estética de horror de Alien y Poltergeist, el resultado es lo que se percibe de esta serie en la superficie.

Porque a pesar del éxtasis de ver tantas referencias ochenteras juntas, lo cierto es que son meramente un extra, y por ello Stranger Things es tan buena por sí sola. Si la privamos de todos esos guiños, queda una historia sumamente bien llevada e intrigante que, sin encontrar el hilo negro y tomándose su tiempo, va revelando el complejo entramado de eventos detrás de la tragedia de la familia Byers y de los misterios en el pueblo de Hawkins. Precisamente una de las bondades de una producción original de Netflix, es que sus creadores no necesitan cumplir con una cuota de 12 ó 24 episodios por temporada; por el contrario, ésta puede ser tan larga o tan corta como sea necesario para contar la historia. Así, con tan sólo 8 episodios de entre 40 y 60 minutos cada uno, ésta es una serie en la que prácticamente ningún momento se siente sobrado o “de relleno”, con cada escena sirviendo para avanzar el arco argumental de los respectivos personajes (que, a pesar de ser arquetípicos en su mayoría, no dejan de intrigar). Mención especial para Winona Ryder, cuya interpretación podría volver a ponerla en el mapa del mainstream.

Con una extensión que permite disfrutarla de principio a fin en un fin de semana, y que deja con muchas ganas de más, Stranger Things es sin duda una de las series obligadas para este año. Si aún no la están viendo, ¿qué diablos están haciendo? ya pueden encontrarla completa en Netflix.