Television
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Teen Wolf -El Sol, la Luna y la Verdad

by on 21/10/2017
 

Siete años, seis temporadas y 100 episodios después llega el final de una de las series más importantes en la producción de MTV. Si bien por momentos fue una serie irregular en el guión, sobretodo en la cuarta y quinta temporada, el show tuvo mucho corazón en su realización, historia y universo. Esta última temporada no sólo resaltó el contexto social y político que vive su país, sino que también mostró los valores que siempre ha promovido: amistad, amor, valentía y heroísmo dentro de un universo mitológico y de suspenso.

Teen Wolf como serie se distinguió de las demás al mezclar el género de suspenso en su ambientación con una comedia honesta desde la interpretación de sus actores. Los temas que tocó la serie fueron desde la básica pelea interna que todo adolescente tiene en esa etapa (primer amor, amistad, cambio de cuerpo, dudas existenciales de vida) hasta temas como el uso de violencia y el poder (temporada 2), enfermedades mentales (temporada 3), la mentira y manipulación en una falsa amistad (temporada 5), el miedo al olvido (temporada 6A) y la violencia que causa el miedo a los desconocido en la sociedad (temporada 6B).

Con una fuerte mitología dentro de su propio universo Teen Wolf no dudaba en explicar y desarrollar estos temas con seres sobrenaturales. Ya fueran hombres lobo, cazadores, kanimas, berserkers, híbridos, banshees, kitsunes, oni, Dread Doctors, hell hound, Ghost Riders o Anuk-ite, los personajes principales eran desafiados cada temporada para buscar respuestas a dilemas morales o sociales dentro de sus aventuras mientras salvaban a su pueblo: Beacon Hills.

Durante las seis temporadas la serie nos hizo observar todos los eventos desde los ojos del héroe: el hombre lobo Scott McCall. El showrunner Jeff Davis no pudo elegir a un mejor personaje (y actor) para que fuera nuestros ojos en esta complicada aventura. Scott fue la viva encarnación de un héroe de corazón puro siempre tratando de salvar al inocente y buscando la manera de no ensuciarse las manos de sangre ya fuera perdonando a sus enemigos o tendiendo una trampa donde el mismo villano moría por su ego. El camino de Scott no fue sencillo, durante la serie cometió errores, confió en las personas equivocadas y perdió a personas que amaba (quién puede recordar sin lágrimas en los ojos a Allison). Sin embargo en esos momentos era donde la serie transmitía su mejor mensaje: el poder de la amistad y la confianza que debemos tener en las personas que más amamos.

Tal vez la lección más importante sería como Scott, con su carácter y moral, era un ejemplo de vida para sus amigos y para las personas que lo conocían. Jeff Davis nos mostró que ser el Alpha verdadero no sólo es debido al valor o coraje de dicha persona sino por como influye en los demás.  Fue así que durante la serie vimos como los personajes aprendían a amarse por lo que son y a explotar sus virtudes (Lydia); a tener empatía por los demás (Malia/Peter Hale); a enfocar las emociones para ayudar e inspirar (Liam); y a aceptar que todos nos podemos redimir (Theo).

En esta última temporada tuvimos el gusto (o no) de ver a viejos personajes que marcaron el desarrollo de nuestros héroes durante la serie. En Raw Talent (6×12) regresó Gerard, un villano que nos ha perseguido desde la segunda temporada con su mente calculadora y fría. En Werewolfs of London (6×17) regresan Jackson, Ethan, Peter y Deucalion para respaldar, o no, la decisión de Scott de usar fuego con fuego. En Broken Glass (6×19) Derek refuerza el papel de Scott como Alpha y Kate Argent aparece para vengarse de su familia. Finalmente en el último episodio The Wolves of War (6×20) regresa Stiles (Dylan O Brien que reencarna el papel que lo llevo a la fama, Nogitsune Stiles) para completar la manada y derrotar al mal que los asecha.

Lo más interesante de esta temporada (6B) es la poderosa crítica que hace al estado social y político que vive Estados Unidos en este momento. El Anuk-ite le dió la oportunidad a Jeff Davis de explorar el miedo al otro, a lo que es diferente a nosotros; cómo este miedo puede escalar a violencia injustificada hacia los inocentes, dejando muerte y dolor a su paso, tanto para los que la imparten (cazadores) como para los que la reciben (seres sobrenaturales). Es en ese momento cuando las personas que deseen hacer lo correcto no deben huir sino enfrentar el mal que quiere dividirlos; porque la manda es más poderosa unida bajo un mismo objetivo. El miedo no se derrota con violencia sino con fe en el bien, la esperanza en los demás y la confianza que brinda la amistad. De ahí que Scott tenga que sacrificar su vista para enfrentar sus miedos más poderosos. Removiendo sus dudas en él mismo y en sus amigos (Dark Stiles) enfrenta y derrota al Anuk-ite.

Lo único que no puede ocultarse es el Sol, la Luna y la Verdad. Un mantra budista hecho para centrar la mente y encontrar la paz en tiempos difíciles donde nuestros enemigos (o nuestra propia mente) estén en nuestra contra. Palabras que nos recuerdan que el verdadero Alpha, el líder, no busca imponer con miedo ni autoridad, sino crea un vínculo de confianza, respeto y amistad con su manada. Los monstruos hacen cosas monstruosas pero si controlamos nuestras emociones podemos encontrar la luz que nos hace más fuertes, e incluso, podremos redimirnos de nuestros errores pasados. Recuerden nunca ocultar la inteligencia, siempre escuchar a los amigos y seguir nuestros mejores instintos. Por lecciones así, por encontrar lo mejor en los demás, por ver la luz en la oscuridad, Teen Wolf se queda en mi mente y en mi corazón. Gracias por estas seis temporadas.

Teen Wolf, Mis Amigos, Mi Manada.

Teen Wolf continuará su legado en un podcast (de ahí el final abierto con un nuevo recluta y Monroe cazando hombres lobo). Algo innecesario pero interesante al ser una nueva plataforma de distribución y un nuevo formato. Ya hablaremos de ello cuando salga el primer episodio.